Consejos
¿Por qué comprar un cachorro con pedigree a un Criador responsable?
Porque cría con responsabilidad y bajo normas sanitarias estrictas.
Porque sabe cual es el mejor cachorro para satisfacer sus necesidades.
Porque no cría indiscriminadamente por negocio, sino aficion a la raza.
Porque descarta de su plan de cria animales con enfermedades hereditarias.
Porque garantiza la morfología, caracter y aptitud correspondiente a la raza.
Porque el precio no es mayor por tener pedigree, sino por utilizar para criar ejemplares de calidad.
Porque siempre querra mantener una relacion a futuro con el nuevo propietario del cachorro.
Comprando un cachorro con pedigree a un Criador responsable, esta adquiriendo un cachorro nacido en una camada planificada, con padres seleccionados especialmente por su morfología y genética. Hay razas que genéticamente tienen tendencia a contraer diferentes enfermedades (tumores, displasia de cadera, etc.), pero los Criadores responsables dejan fuera de su programa de cría a los perros que poseen o transmiten enfermedades. Esto no significa que se puede asegurar por completo que el cachorro no vaya a sufrir una enfermedad, pero si que tiene muchas menos probabilidades que un cachorro de una camada que no haya sido planificada y estudiada analizando los ancestros del perro.
¿Cómo preparar la llegada del cachorro?
Preparando la llegada… El momento perfecto para traer un cachorro a casa es cuando éste ha cumplido las seis semanas de edad, después del destete y justo antes de que empiece a acostumbrarse al lugar de su nacimiento. Lo ideal es tener ya el nombre pensado para que se vaya acostumbrando desde el principio cuando se le llame. Y recuerda que en la elección de un nombre, son mejores las palabras cortas y con vocales que deberás repetir varias veces para que lo reconozca.
Otra de las cosas que debemos cuidar es la ubicación de los productos nocivos. Siempre deberán estar fuera del alcance del cachorro detergentes, lejía, desinfectantes, insecticidas, etc. No se deben dejar nunca por el suelo objetos cortantes o punzantes: clavos, grapas, chinchetas, alfileres, latas, tijeras, cuchillos. Hay otros objetos que pueden resultar fatales para nuestra mascota; una simple bolsa de plástico podría causarle la muerte por asfixia. Por último, los cables que puedan estar a su alcance se deben retirar o cubrir.
Si tenemos plantas en casa, hay que saber que algunas especies, tanto de interior como exteriores, pueden ser venenosas. El filodentro, la hiedra inglesa, la diefenbachia y el caladium son algunas de las especies tóxicas de interior. Por otro lado, en el jardín hay que evitar las adelfas, que también son perjudiciales.
Qué comprar
He aquí una lista de los que podríamos recomendar como esenciales:
– Para dormir: lo ideal es una cama canina, pero una manta en una caja es suficiente.
– Para pasear: el collar conviene que sea de nylon y que permita su regulación ante los cambios de tamaño en los primeros meses. No olvides la chapa de identificación. La correa debería ser extensible de por lo menos tres metros para darle libertad.
– Para comer: es conveniente contar con dos platos uno para comer y otro para beber, lo ideal es que sean pesados y poco profundos. No olvides alimentarlo a intervalos regulares y asegurarte que siempre disponga de agua.
– Para jugar: los juguetes son muy útil para el aprendizaje y para evitar que necesite de tus cosas para jugar con ellas. No deben hacerles daño en los dientes .
– Algunos extras: su nivel de confort y entretenimiento se incrementará si seleccionas algunos artículos de entre la gama de juguetes tan curiosos como sorprendentes que ofrece el mercado. Un perro ocupado es un perro feliz, que no se aburre ni se siente solo.
Sus primeros días en casa
En los primeros momentos de la esperada llegada, será cuando más atención y cuidados debamos procesar a nuestro nuevo compañero. Cuando un cachorrito es adoptado, atraviesa la denominada situación de ‘estrés de adaptación’. Si durante este período el perro se siente abrigado y respaldado por nosotros, su desarrollo emocional estará exento de traumas y será perfectamente normal.
Es muy importante mostrarle al cachorro su propio espacio vital dentro de su nueva casa. Él debe conocer cuál será el sitio que le han destinado para dormir o cuáles son lo ruidos típicos de la vivienda. Es necesario que la ‘presentación’ con el resto de los habitantes con los que coexistirá no sea forzada, de esta forma el cachorro no se sentirá intimidado. El primer encuentro debe ser, por tanto, afable y sin sobresaltos. En todo momento deberemos mimar mucho al animal, acariciándole constantemente y hablándole con suavidad.
Nuestro nuevo compañero deberá inspeccionar cada uno de los rincones de su nueva casa y, así, en lo días siguientes a su llegada, la adaptación se irá produciendo de manera paulatina y normal. No debemos preocuparnos si durante las primeras noches el cachorro aúlla y llora llamando a su madre y hermanos, ya que esto es totalmente normal y forma parte del ciclo de adaptación. Lo peor que podemos hacer en estos casos es acudir a su llamada y dejarlo dormir en nuestra cama pues, en este caso, será muy complicado y traumático volver a obligarle a dormir donde le digamos.
Un truco para evitar los llantos nocturnos es situar cerca de su camita un reloj, ya que el sonido de éste le recordará el latido del corazón de su madre. También hay quien coloca una botella con agua tibia debajo de la manta en la que descansa para que pueda acurrucarse junto a ella. Esta última táctica es una manera eficaz de sustituir el calor corporal de la madre. Aún así, lo más recomendable es llevar a casa al cachorro por la mañana, para que tenga tiempo de hacerse al nuevo ambiente antes de que llegue la noche. De esta manera es probable que consigamos que la primera noche sea más agradable para todos.
Cuidados básicos
La dieta debe ser la misma que el animal venía siguiendo, si no podemos producirle algunos problemas a su delicado aparato digestivo. Cualquier cambio alimenticio deberá producirse de manera paulatina evitando así cualquier desorden digestivo.
La visita al veterinario también se deberá producir cuanto antes. Si hemos comprado nuestro cachorro en un criadero, lo más seguro es que ya haya sido desparasitado e incluso le hayan puesto alguna de las primeras vacunas. Su veterinario deberá poner al día las fechas de vacunación del cachorrito y hacerle una primera inspección para ratificar su buen estado de salud.
Primeros Pasos
Acostumbrarlo a un collar y sacarlo a pasear.
Antes de sacarlo a pasear debe acostumbrarse a tener un collar puesto. Conviene comenzar con un collar de cuero -no muy ajustado- y no un ahorcador (cadena). Colóquelo y observe qué hace. Es posible que al principio le moleste esa “cosa nueva” pero eventualmente ya no lo sentirá. Si está muy empecinado en sacarselo, distráigalo con un juguete o simplemente llamándolo y jugando con él. Verá como en muy poco tiempo se olvida que lo tiene puesto.
Una vez superada esta etapa, habrá que introducirlo a la correa. Utilice una correa larga para que él pueda moverse, dentro de todo, bastante libremente.
Deje que él se aleje todo el largo de la misma y no lo tironee.
Para sacarlo a pasear conviene hacerlo de a poquito. Lo importante es introducirlo a las situaciones nuevas de a poco (nuevo ambiente, tráfico, personas desconocidas, otros animales, etc.) y no permitir que se asuste; esto puede llegar a afectar su carácter y terminará teniendo un animal asustadizo.
También depende donde vive: si es en un lugar tranquilo con poco o nada de tráfico, o si es en una ciudad con todo lo que ello conlleva. Si Ud. es de los que vive en lugares muy tranquilos, no tendrá mucho problema, sólo asegúrese que no se sienta asustado. Si lo ve así, vuelva a la casa, e intente nuevamente en otro momento. Nunca lo obligue a ir adonde no quiere, deje que por su propia voluntad y curiosidad amplíe su radio de acción.
Si Ud. vive en una ciudad bucillosa tiene que ser mucho más lento el proceso. Primero llévelo a la puerta y que observe y evalúe “el mundo exterior”: las otras casas, las personas, los automóviles, camiones, ómnibus y todo lo que será nuevo para él. Luego lo lleva hasta la esquina, y de a poco como en el caso anterior, sin obligarlo, lo va dejando que por su propia voluntad y curiosidad amplíe su radio de acción. Recuerde: no lo tironee.
MUY IMPORTANTE!!!
Una vez que se haya acostumbrado a su collar, colóquele una placa identificatoria con el nombre del cachorro y su número de teléfono.
Con una placa identificatoria, si se llegara a perder tiene MUCHAS POSIBILIDADES de volver a recuperarlo. De lo contrario, sus chances son ínfimas.
Son sólo dos datos (nombre y teléfono), pero que mandan un mensaje MUY importante: “No es un perro de la calle ni uno abandonado, tiene dueño y se lo puede contactar”.
Perro Guardián
Es conveniente que el perro viva afuera durante el día, pero duerma adentro: será mucho mejor perro guardián. Si duerme afuera, el delincuente inutiliza al animal antes de ingresar, aunque sea un perro adiestrado (mediante alimento envenenado, por ejemplo). En cambio si está dentro de la casa, el perro avisará que hay alguien merodeando ANTES que ingrese a la casa.
¿Cómo proteger nuestras cosas de su afán de masticar todo…
Todos los cachorros, por su naturaleza, rompen cosas.
Para evitar problemas hay que colocar fuera de su alcance zapatos, ropas, sombreros, plantas, etc. que puedan sufrir sus travesuras. Él las “come” en parte como juego, pero también para ayudar su dentición (el cambio de dientes de leche a dientes fijos).
Déle objetos que sean “suyos”, que el pueda “destrozar” a su antojo. Es importante que esos objetos no sean identificables con otros que NO puede destrozar. Es decir, no le dé una zapatilla vieja, por ejemplo, porque él pensará que masticar zapatillas está bien, y quién le asegura que un día el cachorro no encuentre por su camino una sus mejores zapatillas en algún cuarto…
¿Cómo enseñarle a hacer sus necesidades afuera?
Nunca, NUNCA le pegue. El no lo hace a propósito, no conoce otra cosa, necesita desocuparse y su naturaleza le dice que lo haga, no entiende que su alfombra se arruina. La manera para enseñarle es: cuando vea que esté por desocuparse, lo interrumpe, le dice “No” (¡sin pegar!), y lo lleva -enseñándole el camino- al lugar que desea que utilice para tal fin. Cuando terminó, lo felicita acariciándolo y diciendo “¡Muy bien!”. Antes que se de cuenta irá solito a su lugar.
Un buen consejo es sacarlo varias veces al día, especialmente después de comer y así solo se acostumbrará a evacuar afuera. (Ponga papel periódico en el lugar que quiere designar).
El aprenderá que “No” es “no debo hacer eso”, y “Muy bien” es “eso que hice estuvo bien, y debo seguir haciéndolo”. Es la base de cualquier entrenamiento, y sin pegar ni dar recompensas. La única recompensa que querrá su cachorro es su cariño: el “Muy bien” y las caricias.
RECUERDE: nunca le pegue, ni lo rete enojado, es un “bebé” que no nació sabiendo, tiene que aprender.
Recomendaciones para su alimentación
Alimentación de un cachorro de aproximadamente 50 días y de un tamaño mediano:
Debe comer 4 veces por día, es decir: desayuno, almuerzo, té y cena.
No darle al cachorro dulces, ni golosinas en ninguna forma de preparación, pan, ni alimentos condimentados.
NO DARLE HUESOS hasta los 6 meses por lo menos. Empiece dándole huesos grandes y blandos (ej.paleta). NUNCA darle huesos de aves (gallinas, pollos, etc.).
Se le debe administrar al animal hasta el año: vitaminas con minerales y calcio. Consulte al veterinario marca y dosificación.
COLOMBIAN JACKS recomienda Alimentos Balanceados ROYAL CANIN
Agua: Debe tener un bowl con agua a su alcance las 24 horas del día y en un mismo lugar; él aprenderá que cada vez que tenga sed deberá ir a ese lugar y tendrá su agua. De lo contrario, al sufrir sed buscará agua en otras partes de la casa, y lo más seguro es que adquirirá el mal hábito de tomar de los inodoros. Este, no sólo es un mal hábito, sino es MUY PELIGROSO. Hoy en día se tiende a poner pastillas de cloro o desinfectantes y limpiadores que poseen ácido clorídrico en las mochilas para que, al apretar el botón (o tirar la cadena) para la limpieza del inodoro, el agua se impregne con esos químicos tóxicos. Demás está decir que NO ES POTABLE. Si tiene un cachorro de una raza chica, no tendrá problema porque nunca llegará a la altura, pero no así los cachorros de razas medianas (JRT)/grandes.